Otra televisión es posible

El foro de debate Transformar la televisión reunió en la sede de La Casa Encendida, en Madrid, a más de un centenar de académicos, comunicadores y expertos en televisión. Fueron dos jornadas —15 y 16 de noviembre de 2007—, dedicadas al debate y la reflexión sobre el medio televisivo, para sugerir posibles alternativas y vías de mejora, para que pueda superar sus múltiples carencias y satisfacer las aspiraciones informativas, culturales y artísticas de los ciudadanos.
Las reflexiones y propuestas se recogen ahora en un libro que la editorial Comunicación Social publicará en octubre. La obra consta de cinco partes: Radiografía del medio, Funciones de la televisión, Informativos, Publicidad y Regulación/Consejos audiovisuales. Los organizadores del Foro confían en que “estas reflexiones ayuden a fomentar un debate que consideramos necesario y que estas ideas lleguen a la mesa de autoridades, directivos de los canales, profesionales del medio y espectadores”.

Se plantean fórmulas para producir programas de calidad

Se plantean fórmulas para producir programas de calidad

Según algunos críticos, la TV de nuestros días vive sus horas más bajas. La creciente competencia entre los canales ha producido un deterioro de la calidad de los contenidos, porque se limitan a buscar la audiencia a cualquier precio. Grupos de espectadores denuncian que la TV no es un reflejo fiel de la realidad social, sino que ofrece una imagen distorsionada, impuesta desde los intereses económicos y políticos. La información y la cultura pasan a ser meras mercancías y los programas se llenan de personajes con pobres horizontes intelectuales y sociales. Este entorno ha servido de abono para la llamada telebasura, en referencia a un tipo de contenidos que sustentan valores dañinos para los ciudadanos, especialmente los más jóvenes. Buena parte de las críticas se dirigen hacia programas sobre el «mundo del corazón» y de «telerrealidad». También se alzan voces contra la falta de independencia de los informativos, que con frecuencia actúan al dictado de partidos y grupos económicos.

Una breve selección de las propuestas contenidas en Otra televisión es posible da una idea del alcance de este Foro:

– Potenciar la creación de espacios distintos a la telebasura, dedicados a la cultura y a la educación, en todas las cadenas, en especial las públicas. Si no hay una oferta diferente, los espectadores tampoco tendrán otras opciones.

– Fomentar la educación escolar en Comunicación Audiovisual, para que los niños aprendan a diferenciar los contenidos y sean críticos con la televisión.

– Es necesario que los responsables de la TV en nuestro país reflexionen sobre el tipo de televisión que están haciendo y hagan algo para acabar con la vejación cultural y social.

– La televisión que tenemos refleja la pobreza de los valores que sustentan nuestra sociedad. No obstante, la propia televisión, más que ser un negocio en sí, es un instrumento para realizar otros negocios, mucho más lucrativos.

– A la televisión actual no hay que pedirle lo que ya no puede dar.

– La audiencia quiere desconectar, está cansada y pone su cerebro en stand-by; consume cualquier cosa sin plantearse otras opciones, la primera de ellas, apagar la televisión.

– Lograr un acuerdo responsable de las televisiones y accionistas en el que se comprometan a no “jugar sucio”, evitar la contraprogramación y reducir progresivamente la telebasura.

– Organizar talleres que enseñen a elaborar programas de calidad: como están hechos, las claves para que funcionen, como producir contenidos útiles e interesantes.

– La televisión vende como normal aquello que es excepción y a la inversa. La fauna que puebla los programas de cotilleo, realities y espacios del corazón está llena de personajes extravagantes que casi nada se parecen a las personas de nuestra vida cotidiana.

Es necesario aprender a ver la televisión

Es necesario aprender a ver la televisión

– En la mayoría de países, no sólo en el nuestro, hay una tendencia a la homogeneización de los contenidos, a la desregularización y a la no observancia de las leyes existentes. La expansión de los valores de mercado impone un consumo voraz de los medios. Es necesario fomentar la pluralidad y diversidad en todos los sentidos: formatos, ideas, géneros, tratamiento. Evitar por todos los medios el pensamiento único, la tendencia comercial y consumista que se transmite en la actualidad.

– Más allá del consumidor está el ciudadano. La televisión pública debe cambiar de planteamiento y utilizar el medio como “arquitectura de luz para los ciudadanos”.

– Parece que lo único que se valora e importa a quienes hacen televisión es lo cuantificable, el rating y los índices de audiencia. ¿Es que no hay otros valores al margen del número de espectadores? Anunciantes y directivos deberían tenerlo en cuenta.

– La programación actual de las cadenas españolas es tremendamente conservadora. Les da pánico cualquier innovación que pueda resultar un fracaso. Los canales imitan sus respectivos programas de éxito, de modo que se produce un efecto de homogeneización de las parrillas. Como resultado, las cadenas pierden su identidad corporativa y se debilita su imagen. Al final, todas parecen lo mismo.

En nuestras manos está cambiar la televisión. Sé que “otra televisión es posible” y los responsables de esta iniciativa están convencidos de ello. Por eso, han organizado un nuevo Foro el 13 y 14 de noviembre de 2008, con un programa fascinante y la opción de participar con propuestas y debates. Allí estará El Nautilus.

Nota: En aras de la transparencia informativa, quiero manifestar que quien esto escribe participó en el Foro de 2007 e impartió la conferencia de clausura.

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12 Responses to Otra televisión es posible

  1. Eurogaceta dice:

    ¡ójala se consiga un tercio de lo que allí se planteó!… ya sería un éxito, pero es complicado luchar contra los interés de las empresas

  2. Rana Gustavo dice:

    Eh! pero si salgo yo en este post!

    Hace días que un polizón suyo, capitán Nemo, me informó de las inmersiones del Nautilus. Desde entonces he observado este Blog y no me atrevía a dejarle un comentario; pero hoy al verme reflejado en la imagen de los teleñecos me he dicho “esto es una señal”.

    Como bien se habló en su clase poco antes de que se marchara con su submarino a estas jornadas, la televisión a día de hoy es muy difícil que cambie. Existen unos valores que se fomentan, que son telebasura, pero que se fomentan y por tanto se consumen. ¿Pero es esto malo?

    En mi opinión, la tele no es más que una ventana por la que nos asomamos buscando evadirnos (o a veces informarnos). La tele que más se consume es la esperpéntica, la que bien dice usted en el post, que refleja unos targets de la sociedad inexistentes. Pero ¿acaso no es suficientemente normal nuestra vida cotidiana? No me gustaría encender la tele y ver más de lo mismo que he visto durante el día.

    Por ejemplo un médico cansado de su consulta de la seguridad social, llega la noche y aunque critique las desbaratadas historias de “House”, las ve (consume) porque es algo diferente a lo que está acostumbrado.

    Como el ejemplo del médico tenemos varios. Al fin y al cabo, buscamos que nos cuenten una historia y como toda historia queremos que nos entretenga, que sea diferente a nuestra realidad, pero con los componentes de ella. ¿Por qué el Quijote causó tanta conmoción en su época? Quizás fue porque expuso a unos personajes exagerados en una realidad cotidiana y les hizo pasar aventuras extremas que no suelen ocurrir normalmente. De la misma forma entiendo yo la realidad televisiva. Le confieso que he visto la primera gala de Gran Hermano porque me llamaba la atención ver a personas (casi personajes) que se salen de la norma enfrentándose a situaciones cotidianas. No me siento identificado con ninguno de ellos, ni de los ciento y pico que ya han pasado, pero si veo exagerado algunas facetas de la sociedad que nos rodea. Es como ver una caricatura de la realidad, no es verdad, pero entretiene verlo.

    Bien es cierto que no todos vemos la televisión como una fábrica de historias. Muchos creen que lo que ocurre tras el plasma es real. No se engañen. Por eso estoy de acuerdo con usted, capitán, en que se debería de enseñar a los niños a consumir televisión. Enseñarles que al igual que existen los libros llenos de páginas de fantásticas historias, también existe la tv (salvando las distancias) que les contará historias que exageran la realidad y que sólo los informativos les mostrarán la realidad (que muchas veces superará a la ficción) aunque contada desde un punto de vista subjetivo.

    Como ve, capitán, estos mares son muy profundos. Esto es sólo la humilde opinión de esta ranita que espera que el Nautilus le siga trayendo noticias de sus viajes televisivos.

    Suerte con su blog

  3. saka dice:

    A mi me hace gracia que esto salga desde la web de telecinco, una cadena que hace audiencia a base de explotar la mierda que ella misma genera. El ejemplo más evidente está en Gran Hermano, cada vez se nota más la voluntad de los organizadores de meter gente estrambótica y fuera de lo común para, una vez que salen, vender sus vidas y sus heces, destriparlos en directo en el resto de patéticos programas que ofertan, Está Pasando, la Noria, etc. Es francamente lamentable.

  4. Deverdad dice:

    Claro que vive en sus horas bajas.Sobre todo gracias a la cadena en la que trabajas.

  5. domotv dice:

    Lamentablemente “la pela es la pela” y los medios abiertos, TV, radio, subsisten gracias a la publicidad, y esta publicidad viene de la audiencia, y al final manda lo comercial, porque como todo negocio tienen que ser rentables. Lo lamentable es que no se busquen estos fines desde la profesionalidad de los periodistas, desde la premisa de la calidad de la información, en definitiva desde el buen hacer… esperaremos a que aprezcan corrientes de este tipo y tengamos cada vez mejores contenidos y menos telebasura. ANIMO A ESTE TIPO DE INICIATIVAS QUE BUSCAN MEORAR LA TV.

  6. Lyons dice:

    Querida Rana Gustavo,
    Vaya por delante mi admiración hacia tu trayectoria de reportero dicharachero y hacia los acertados comentarios que expones en el post anterior.
    No puedo estar más de acuerdo en que la televisión es una vía de escape, en la que buscamos algo distinto a la realidad cotidiana, que con frecuencia se empeña en complicarnos la vida.
    Sin embargo, la televisión puede ser mucho más. Puede ser una ventana, a través de la cual los ciudadanos encontremos puntos de referencia y coordenadas para orientarnos un poco mejor en este mundo cada vez más complejo. Y puede ser también un medio en el que encontremos entretenimiento y diversión de calidad.
    Es hora de pedir a los resposables de las cadenas de televisión que comiencen a tratarnos como a seres adultos y maduros. Es hora de que las televisiones dejen de amasar sus enormes fortunas gracias a contenidos que rozan la legalidad y vulneran la ética. Es hora también de que las cadenas dejen de escudarse en lo que supuestamente “demanda” la audiencia, para lanzar constantemente contenidos que atentan contra la “salud cultural” del país.
    Hay que tener esperanza: ¡Otra televisión es posible!

  7. Rubén MS dice:

    En estos momentos es totalmente impensable un tipo de televisión innovadora con programas nuevos y originales y contenidos inéditos, ya que como bien afirmas los directivos buscan audiencia a cualquier precio. Se basan en los índices y cuotas de pantalla que les proporcionan programas que no hacen más que deteriorar la imagen de sus cadenas, pero… ¿y qué? Prefieren amueblar su parrilla con concursos lamentables (El juego de tu vida), y programas de telerrealidad (Operación Triunfo, Gran hermano…) en detrimento de espacios divulgativos o culturales, para así anotar grandes índices de audiencia.

    La “fórmula mágica” funciona y como resultado de los éxitos que cosecha, los vecinos televisivos se copian y plagian dando origen a la monotonía y la uniformidad en los contenidos.

    No habrá pluralidad ni diversidad si la pescadilla que se murde la cola sigue actuando como hasta ahora, pero afortunadamente… yo también creo que otra televisión es posible.

    Saludos!

  8. UnClienteDescontento dice:

    Como ha dicho Saka, resulta irónico que esto aparezca en la web de telecinco. Resulta extraño que una cadena que, como bien habeis dicho recicla su programación y agita la basura al máximo, hable de ética televisiva. Una vez escuché una diferenciación muy buena para ética y moral; “el hombre ético sabe que no debe engañar a su mujer, mientras que el hombre moral jamás lo haría”. Por tanto, entiendo que en telecinco se permitan hablar de contenidos que mejoren el nivel cultural de su país, o de empresarios que buscan hacer negocio.
    Hay un par de apartados que me llaman la atención especialmente:
    “Lograr un acuerdo responsable de las televisiones y accionistas en el que se comprometan a no “jugar sucio”, evitar la contraprogramación y reducir progresivamente la telebasura”
    ¿Esto como se consigue?¿denunciando a las cadenas de la competencia que muestran el interior de nuestra cocina? Esque claro, si no sacamos la basura… Podrias hablar de esto en tu próxima entrega.
    “La televisión vende como normal aquello que es excepción y a la inversa. La fauna que puebla los programas de cotilleo, realities y espacios del corazón está llena de personajes extravagantes que casi nada se parecen a las personas de nuestra vida cotidiana.”
    No como en Gran Hermano o en el difunto Crónicas Marcianas, programas conocidos por su alto nivel intelectual y su repercusión social.
    “La televisión que tenemos refleja la pobreza de los valores que sustentan nuestra sociedad. No obstante, la propia televisión, más que ser un negocio en sí, es un instrumento para realizar otros negocios, mucho más lucrativos.”
    De esto no quiero hacer ningún comentario porque con los italianos hay que ir con cuidado, que L’Andranghetta pega fuerte.
    “A la televisión actual no hay que pedirle lo que ya no puede dar.”
    ¿Como que no? Wyoming y CQC han vuelto, Andreu Buenafuente lleva muchos haciendo el mismo formato de programa, mucho antes que su etapa en Antena 3.
    Esta claro que siempre hay que innovar, y hay cadenas que ya lo estan haciendo. Pero es más fácil quejarse y seguir viendo la misma bazofia, que admitir que eres tonto y has estado perdiendo un tiempo muy valioso.

    Me despido. Una vez más, suerte con el Blog. Aquí al menos se está menos expuesto que en una clase.

    PD: Rana Gustavo, me gustaria decirte dos cosas: La primera, saca la lengua del trasero de tu profesor, vale la pena que empieces a pensar por ti mismo, porque le das la razón y luego demuestras que no has entendido nada. O puede que sí, y eres más ético de lo que pienso.
    La otra es por lo del Quijote. Me parece muy bien que el orgullo patrio te obligue a citarlo como libro de cabecera, pero desde mi punto de vista, lo maravilloso de la ficción, de la buena ficción, es que los personajes son sencillos, gente de la calle a los que no dejan de sucederles cosas, porque la gente se identifica con ellos y viven las situaciones que éstos protagonizan. Al menos así lo vemos yo y el difunto John Huston.

  9. elnautilus dice:

    Gracias a todos por vuestros comentarios. Especialmente a los más críticos, siempre que guarden el mínimo respeto. Aprendo mucho de vuestras observaciones y como dije al principio, esta travesía no tendría sentido sin vuestra compañía. Me asombra que algunos se asombren de que en esta web se pueda criticar a determinados programas de la cadena. ¿No crees acaso en la libertad de expresión? Afortunadamente, el Nautilus no se dedica a “redimir” el estado actual de las parillas televisivas. Su misión -si es que se puede habar así- consiste en otear el horizonte y contar lo que uno descubre. Eso sí, procurando resaltar lo positivo, lo fascinante, lo innovador, porque de lo mediocre ya estamos bastante saturados. Como lo que se publica en el libro Otra televisión es posible (recomiendo su lectura, en un post de 800 palabras no se le puede hacer justicia). Y me parece que Telemania en su conjunto ofrece una visión bastante amplia sobre lo que se cuece en el medio. aunque claro, nunca llueve a gusto de todos. No obstante, ahora que Google (¿otro tema tabú?) ha convocado un concurso de ideas para cambiar el mundo (http://www.project10tothe100.com/intl/ES/how_it_works.html), animo a más de uno a que presente la suya… Seguimos navegando.

  10. Gobeo dice:

    Me he topado con este blog por boca de terceros y la verdad es que no deja indiferente su contenido.
    En primer lugar, la televisión como hoy la conocemos (no hablo de TV por internet) está adquiriendo un rol cada vez más difuso en la grandilocuente era digital. La famosa ley de la oferta y la demanda es a dia de hoy una quimera y ahora solo preocupa la audencia y la forma de conseguir más audencia. Además, las grandes empresas y cadenas televisivas se copian formatos de tal forma que provoca hastío y dolor de estómago. A priori se han inventado todos los ‘realitys’ posibles y claro, tienen que exprimirlos a más no poder con lo que ello acarrea. En definitiva, el mismo perro con distinto collar.

    Solución?

    Nadie la sabe. En estos tiempos, la innovación queda relegada a un alarmante segundo plano ante la garantía de audiencia que te puede ofrecer un programa tipo GH o OT.

  11. Rey de Atzavares dice:

    Como bien dijese un artista, “Let us entertain you” es el pilar ideológico de estos tiempos en cuanto a televisión se refiere. Yo mismo he sido partícipe, múltiples veces, del juego de la televisión, recluyéndome en mi habitación por la noche con el único propósito de enchufarla y tragarme todo cuanto pongan hasta idiotizarme y dormir. Ese es todo el consumo que un servidor realiza de la televisión; y hasta en eso, diré que se ha bajado el nivel: antes lo conseguía, ahora no.

    Ahora opto por leer o escuchar música, porque no logró engancharme ni un poquito. Pero es que para mí la preocupación va más allá: no sólo tienen la culpa los reality, o los programas del corazon (chivos expiatorios por necesidad) para mi punto de vista la calidad ha bajado a todos los niveles. Ni siquiera los dibujos de los más pequeños tienen un mínimo de calidad, a veces me parece que se intentan burlar de ellos, como si les hiciesen un regalo barato. Hay verdaderas joyas, tanto a nivel de televisión en forma de series, como a largometrajes de animación que jamás verán la luz y los chavales no podrán ver. Podría nombrar unos cuantos. Recuerdo que tanto las “pelis de dibujos” como las series de cuando yo era pequeño, en gran número camuflaban una pequeña moraleja al final y además fomentaban, bajo mi punto de vista de una manera magnífica, la imaginación y la creatividad. Y no sólo los dibujos. Había otro aire, otro ambiente…es como el propio camino que ha tomado la vida; el otro día escuché: “ya no disfruto ni de las estaciones, no son lo mismo que antes”…parece que todo gire en el mismo sentido y siempre hacia una desvirtuación del propio modus vivendi social, es mi impresión. Ya no hay prácticamente nada con lo que amenizar una tarde de lluvia en casa, hablando de televisión.

    De cualquier forma, intento abordar este tema sin caer en demagogias ni tópicos pues no me gustan, busco alejarme de ellos tanto como puedo. ¿Estoy conforme con la programación? pues no, pero por ejemplo mi padre sí, le encantan las pelis malas de vaqueros y se traga cualquier cosa que hagan. Por lo visto a la gran mayoría, aunque digan que no, en mayor o menor grado, les gusta. Conozco gente que dice ver en los “realities” algo sin parangón y muy instructivo. Está claro que la televisión ahora mismo no es precisamente “Möet Chandon”, pero “dejadles comer tarta” como dijo Maria Antonieta.

    Pd:

    Cambiando diametralmente de tema, expresar mi enorme satisfacción al encontrar una referencia tan auténtica como la que el dueño de este blog nos brinda algunos posts más abajo: “Ideas para cambiar el mundo”

    ¡Eureka!, ahora los tipos soñadores como yo tenemos una oportunidad. Justamente a eso me refiero, ¿Cómo vamos a cambiar la televisión, si ni tan siquiera estamos agusto con el mundo?…me parece un nivel de abstracción muy superior, y sabiendo de tal empresa, me resulta insustancial tratar de cambiar la televisión, cuando es nuestro mundo un problema mas global.

    El Rey de Atzavares

  12. Musho dice:

    Sólo una recomendación al Rey de Atzavares en lo referente a la programación infantil, aunque pueda parecer una broma en nuestros momentos de ocio hemos visto en casa -por puro placer- una serie llamada Phineas y Ferb. Digamos que le encuentras la lectura “adulta” (si es que la tiene) o que simplemente disfrutamos con los guiones. Quizás estemos al borde de la catalepsia intelectual pero aseguro que se pasa un buen rato y que nos demuestra que “otra televisión es posible”. Y ya puestos a recomendar que le de un vistazo a la programación de Buzz y disfrute con Carnivale, una serie de ficción al mejor estilo Lynch, incluso hay un enano.

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