Las noticias en televisión han evolucionado en un entorno de competencia voraz, marcado por la digitalización, el declive de la información internacional y el creciente infoentretenimiento. Estas constantes determinan el formato y las modas más o menos efímeras que predominan en los informativos europeos, tal y como explico en un breve artículo en Videoactive. Los criterios que siguen los editores a la hora de decidir lo que entra en las noticias son cada vez más mundanos y pegados al minuto a minuto de las audiencias: sucesos, la vida de los famosos, películas, grandes eventos deportivos y vídeos espectaculares. La capacidad para explicar y analizar lo que ocurre en el mundo se va perdiendo gradualmente, al tiempo que triunfa el “periodismo de declaraciones”, a menudo desprovisto de verdadero interés. Es la dictura del formato y de la audiencia.
